Tema 4
La Eucaristía,
camino de Santidad
Tema 4
La Eucaristía,
camino de Santidad
La Eucaristía no es solo "algo bueno", es una persona: Jesucristo mismo, Dueño, Señor y Creador del universo.
Es la máxima cercanía de Dios a los hombres; una presencia real, corporal y sustancial que supera cualquier otro tipo de presencia.
El Sagrario es el consultorio donde Jesús, el mejor médico del mundo, nos atiende gratis las 24 horas para sanarnos y darnos paz.
La común unión con Cristo en la Eucaristía nos exige ineludiblemente la común unión fraterna con los demás.
Así como el pan se forma de muchos granos de trigo, la Eucaristía crea la unidad de la Iglesia (Cuerpo Místico), eliminando barreras sociales.
Nos impulsa a compartir los bienes materiales y espirituales, siendo reconocidos como discípulos por el amor mutuo a los necesitados.
Halla en la aparente fragilidad de un pedazo de pan el milagro infinito y al Rey de todo el universo.
La Misa abarca toda la creación y la historia; es un resquicio del cielo abierto sobre la tierra, uniendo la liturgia terrenal con la celestial.
Consta de dos momentos inseparables que forman un solo acto de culto: la Liturgia de la Palabra y la Liturgia Eucarística.
Es el poder del Espíritu Santo lo que permite que el pan y el vino se conviertan en el Cuerpo y la Sangre del Señor en cada consagración.
María y la Eucaristía son inseparables; Ella es la Madre que nos guía hacia el Sagrario, estando siempre presente junto a su Hijo.