Tema 3
La Oración en la
Iglesia
Tema 3
La Oración en la
Iglesia
La Iglesia cristiana nace literalmente en la oración: los apóstoles y María aguardaron al Espíritu Santo orando en el Cenáculo.
Todos los grandes momentos de la Iglesia (elección de apóstoles, ordenación de diáconos, viajes misioneros) se prepararon con ayuno y oración.
Moisés: Intercesor que "da la cara" por su pueblo, cantor de maravillas y "amigo íntimo de Dios".
Daniel: Ejemplo de oración de alabanza y súplica regular (tres veces al día), incluso desafiando prohibiciones.
Ana y Ester: Mujeres de oración profunda, súplica fervorosa en el peligro y alabanza gozosa.
¡Une tu voz a la oración que sale
del corazón de la Iglesia!
Los Salmos son la voz del Espíritu en nosotros; rezar con ellos es "rezar a Dios con las palabras de Dios".
Jesús es el gran orante y maestro de oración: dialogaba permanentemente con el Padre y nos enseñó a orar con el Padrenuestro.
Él nos enseñó actitudes vitales: honestidad, humildad, perseverancia y la certeza absoluta de ser escuchados.